
Teresa Martínez sentada en las escaleras de la casa hacia 1895.

Ignacio Pinazo Camarlench trabajando en el huerto-jardín hacia 1900

Interior del huerto-jardín hacia 1913.

Ignacio Pinazo Martínez y su esposa, Esperanza Martínez Alfaro en abril de 1956

Colocación de una lápida conmemorativa de Ignacio Pinazo Camarlench en 1968

Interior de la Casa en 2007
La Casa
Situada en el municipio de Godella – a escasos ocho kilómetros de Valencia y en un emplazamiento de borde respecto a la huerta que se extiende sobre la llanura aluvial valenciana- la Casa Museo es una casa familiar de las que se conocen en Valencia como cases de poble a dos mans. Está situada en el antiguo carrer del Pí, que transcurre orientado este-oeste en la parte más elevada y alejada de la acequia de Moncada del núcleo original de Godella.
Se trata de una casa de una sola altura con una amplia dependencia central, destinada al paso de los carros de labranza y caballerías al corral o patio trasero, a cuyos lados se disponen habitaciones.
Ignacio Pinazo Camarlench y Teresa Martínez Monfort adquirieron esta casa el 24 de septiembre de 1887 y en diciembre del mismo año ampliaron la parcela por el testero, con la adquisición y agregación del solar ubicado al sur. En enero de 1888 iniciaron las obras de reforma y ampliación de la casa mediante la adición de una galería que mejoraba la dimensión de la vivienda. Al mismo tiempo iniciaron las obras de construcción del estudio del pintor y debajo, un semisótano o cueva que fue destinada inicialmente a la práctica del teatro infantil, actividad entonces frecuente en el municipio de Godella. Las obras terminaron en septiembre de 1889.
El estudio es una pieza arquitectónica autónoma, de formulación clasicista depurada, elevada sobre el suelo, de singular altura e iluminada por grandes ventanales abiertos a norte.
A partir del comienzo del siglo XX, la casa de Godella se convirtió en la única vivienda familiar. En ella murieron Ignacio y Teresa en 1916 y 1919, respectivamente.
En 1940, tras la pertinente división de la herencia del pintor Pinazo Camarlench, la casa de Godella es adjudicada a su hijo, el escultor Ignacio Pinazo Martínez.
Tras la muerte en 1970 de Ignacio Pinazo Martínez, Esperanza Pinazo, su única hija, con la estrecha colaboración de su marido, el arquitecto Eugenio Casar Estellés (Godella, 1922, Madrid, 1978), decidió la constitución en la casa familiar de una Casa-Museo, que siguiera el ejemplo de las impulsadas en el primer período del siglo XX por el Marqués de la Vega-Inclán, como lugar de memoria de sus moradores primigenios. La condición de partida fue que la Casa debería seguir siendo utilizada por los descendientes de la familia, de tal forma que no perdiera el carácter doméstico e incorporara las huellas y testimonios de sus moradores, con un sentido de continuidad vital para la institución. Eugenio y Esperanza dieron así cumplimiento a la voluntad expresada por Ignacio Pinazo Martínez en su primer testamento de 1924 y nombraron a Ricardo García de Vargas, amigo de la familia desde los años treinta, director de la institución.
Además, la fundación de 1971 se basó además en una intensa y respetuosa rehabilitación del edificio que conllevó la elaboración de un primer catálogo de la colección que alcanzó principalmente a la obra expuesta.
La configuración museológica de la Casa Museo nació así deudora de las decisiones de organización que había propuesto el escultor Pinazo Martínez, aunque se tomaron ya algunas medidas de racionalización encaminadas a facilitar la comprensión de los distintos fondos: La obra de Pinazo Camarlench se disponía en todas las salas excepto en las llamadas Galería –que albergaba la reducida colección pictórica de José Pinazo- y en el semisótano o Cueva situada bajo el estudio del pintor, que se dedicó a la escultura y obra gráfica del hijo escultor.
En el año 2004 se acometen de nuevo obras de mejora de las instalaciones de la Casa Museo que conllevan una nueva reordenación de los fondos artísticos, de tal manera que la obra de José e Ignacio Pinazo Martínez queda principalmente expuesta en la Cueva, dependencia a la que se dota de una mejora de las instalaciones. Sin perjuicio de que las piezas escultóricas de Pinazo Martínez convivan con los cuadros de Pinazo Camarlench por el resto de las habitaciones de la Casa, sin causar problemas de identidad de autoría.
